Y pasa el día muy lento, pero pasa y llega la noche. Noche. Noche de depresión, donde vuelves a hacer exactamente lo mismo que hiciste durante el día, pero esta vez con mas fuerza. Te metes en cama y sólo quieres dormir para no pensar, pero es imposible. Los recuerdos vuelven un y otra vez, sin parar, recordándote lo mal que lo hiciste (aun que fuera culpa de la otra persona.) Al final te quedas dormida pensando en la inesperada sensación la de estar sola con tanta gente alrededor.
jueves, 28 de agosto de 2014
Inesperada sensación la de estar sola con tanta gente alrededor
¿Nunca os pasó que os sentís extremadamente solos? A mi sí. Días en que lo único que apetece es tumbarse en cama y llorar. Llorar mientras maldices tu existencia, mientras te das cuenta de todos los errores que has cometido. Llorar. Volver al pasado para pensar sobre la gente que ya no está a tu lado, aquellos llamados "falsos." Si alguna vez os pasó, no os preocupéis. Esa gente no va a volver y es mejor así, no se merecen ni ser respetados por los mejores amigos por los que fuimos plantados.
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